sábado, 28 de mayo de 2011

¿Nos vamos de pesca?

¿Cuántas veces tratamos de ayudar o aconsejar a alguien?

Difícilmente resistimos la tentación de decirle lo que debería hacer o cómo debería actuar. Y lo hacemos con nuestra mejor intención.
Cuando alguien nos explica un problema, no conviene decirle lo que debería hacer. Si de verdad queremos ayudarle, es mejor acompañarle y apoyarle a que encuentre por sí mismo una solución buena para él.
Que le abramos, a través de preguntas, el camino hacia  la búsqueda personal de alternativas.

"Dale pescado a un hombre, y comerá un día. Enséñale a pescar y comerá todos los días!"

Dar consejos, es una forma rápida de ayudar a resolver las cosas. Sin embargo, como ayuda no es muy eficaz. Y muchas veces enriquece inconscientemente nuestro ego ("porque a mi me ha pasado, porque yo he sentido....") en vez de centrarse en escuchar al que acude a nosotros en busca de ayuda.
En primer lugar, las soluciones que son buenas para mí, no lo son necesariamente para los demás.
En segundo lugar porque, a base de proporcionar nosotros la solución a los demás, no dejamos que estos aprendan a resolver sus conflictos por sí solos y la próxima vez que tengan un problema acudirán de nuevo a nosotros en busca de una nueva solución.
Y en tercer lugar, porque cada nuevo consejo que damos es una nueva responsabilidad que sumamos a las nuestras propias, que son las únicas que queremos y debemos tener.

La solución pasa por acompañar, hacer las preguntas adecuadas para lograr que el otro encuentre su propia solución. Es un proceso más lento, especialmente para esta sociedad tan impaciente pero al fin y al cabo es mucho más eficaz.

Se trata de hacer que la otra persona tome conciencia de su "aquí y ahora", se auto explore, se cuestione, decida sus objetivos y planifique la forma de llegar a ellos desde su propia responsabilidad.


miércoles, 25 de mayo de 2011

Tú eres el resultado de tí mismo

No culpes a nadie, nunca te quejes de nada ni de nadie, porque fundamentalmente tú has hecho tu vida.

Acepta la responsabilidad de edificarte a ti mismo y el valor de acusarte en el fracaso para volver a empezar; corrigiéndote, el triunfo del verdadero hombre surge de las cenizas del error.

Nunca te quejes del ambiente o de los que te rodean, hay quienes en tu mismo ambiente supieron vencer, las circunstancias son buenas o malas según la voluntad o fortaleza de tu corazón.

Aprende a convertir toda situación difícil en un arma para luchar.

No te quejes de tu pobreza, de tu soledad o de tu suerte, enfrenta con valor y acepta que de una u otra manera, todo dependerá de ti; no te amargues con tu propio fracaso, ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño, recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.

Deja ya de engañarte, eres la causa de ti mismo, de tu necesidad, de tu dolor, de tu fracaso.

Si, tú has sido el ignorante, el irresponsable, tú, únicamente tú, nadie pudo haber sido por ti.

No olvides que la causa de tu presente es tu pasado, como la causa de tu futuro es tu presente.

Aprende de los fuertes de los audaces, imita a los enérgicos, a los vencedores, a quienes no aceptan situaciones, a quienes vencieron a pesar de todo.

Piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo y tus problemas sin alimento morirán.

Aprende a nacer desde el dolor y a ser más grande, que el más grande de los obstáculos.

Mírate en el espejo de ti mismo.

Comienza a ser sincero contigo mismo. Reconociéndote por tu valor, por tu voluntad y por tu debilidad para justificarte.

Reconócete dentro de ti mismo, más libre y fuerte, dejarás de ser un títere de las circunstancias, porque tú mismo eres tu destino.
Y nadie puede sustituirte en la construcción de tu destino.
Levántate, mira las mañanas y respira la luz del amanecer.

Tú eres parte de la fuerza de la vida. Ahora: despierta, camina, lucha.

Decídete y triunfarás en la vida. Nunca pienses en la suerte, porque la suerte es el pretexto de los fracasados.


PABLO NERUDA

miércoles, 18 de mayo de 2011

Resiliencia y Personalidad Resistente

RESILIENCIA

La resiliencia es la capacidad de una persona o grupo para seguir proyectándose en el futuro a pesar de acontecimientos desestabilizadores, de condiciones de vida difíciles y de traumas a veces graves. La resiliencia se sitúa en una corriente de psicología positiva y dinámica de fomento de la salud mental y parece una realidad confirmada por el testimonio de muchísimas personas que, aún habiendo vivido una situación traumática, han conseguido encajarla y seguir desenvolviéndose y viviendo, incluso, en un nivel superior, como si el trauma vivido y asumido hubiera desarrollado en ellos recursos latentes e insospechados. Aunque durante mucho tiempo las respuestas de resiliencia han sido consideradas como inusuales e incluso patológicas por los expertos, la literatura científica actual demuestra de forma contundente que la resiliencia es una respuesta común y su aparición no indica patología, sino un ajuste saludable a la adversidad.

PERSONALIDAD RESISTENTE (HARDINESS)

La tienen  aquellas personas que ante hechos vitales negativos parecen tener unas características de personalidad que les protegen. Así, se ha establecido que las personas resistentes tienen un gran sentido del compromiso, una fuerte sensación de control sobre los acontecimientos y están más abiertos a los cambios en la vida, a la vez que tienden a interpretar las experiencias estresantes y dolorosas como una parte más de la existencia, En general, se considera que es un constructo multifactorial con tres componentes principales: compromiso, control y reto.El concepto de personalidad resistente está íntimamente ligado al existencialismo.

     Foto tomada tras un Tsunami en Indonesia. La mente siempre tiene que estar  en actitud de encontrar la forma de hacer frente a las dificultades para sobreponerse a ellas. Es la única forma de sobrevivir, porque con una actitud sana, todo lo demás viene rodado!


fuente: Psicología Positiva

viernes, 13 de mayo de 2011

Lo que es, es

"Los pensamientos son como la brisa o las hojas en los árboles o las gotas de lluvia que caen. Aparecen del mismo modo, y a través de la indagación, podemos entablar amistad con ellos.
¿Discutirías con una gota de lluvia? Las gotas de lluvia no son personales, como tampoco lo son los pensamientos. Una vez que te has enfrentado a un concepto doloroso con comprensión, la próxima vez que aparezca quizá te resulte interesante. Lo que solía ser una pesadilla ahora es sólo algo interesante. La siguiente vezque aparezca, tal vez te resulte divertido. Y la siguiente vez, quizá ni siquiera lo adviertas. Este es el poder de amar "lo que es"" (K. Byron)


Tenemos tendencia a sufrir cuando creemos que un pensamiento está en desacuerdo con "lo que es".
Cuando la mente está perfectamente clara*, lo que es, es lo que queremos. Si quieres que la realidad sea diferente de lo que es, podrías intentar enseñarle a piar a un perro y obtendrías el mismo resultado. Puedes intentarlo una y otra vez, y al final, el perro te mirará y volverá a decir: "Guau". Desear que la realidad sea diferente de lo que es, es un deseo imposible de satisfacer.


Todo acaba fluyendo cuando eres capaz de ver las cosas sin resistencia y sin la confusión de tu lucha interior.Cuando discutimos con la realidad, sufrimos. Sentimos tensión y frustración.
No nos sentimos normales ni equilibrados.
Sin embargo, cuando dejamos de oponernos a la realidad, la acción se convierte en algo sencillo, fluido, amable y seguro.

Ante una oposición a la realidad, nuestra mente tiene la capacidad instintiva de ponerse a la defensiva y actuar desde la frustración y el resentimiento.
Lo que conseguimos ejercitando nuestra inteligencia emocional es llegar a actuar desde la claridad* de nuestra mente.
Bibl.: K.Byron

Conciencia Cósmica

Muchas veces, cuando leemos sobre Inteligencia Emocional y sobre la "Iluminación" que supone ser consciente de ella y de nosotros mismos y de lo que ocurre a nuestro alrededor, podemos encontrar paralelismos con el mundo místico o religioso o "autoayuda-sacacuartos" que tan de moda está hoy en día que pueden inducir a error y desviar la atención sobre el factor psicológico y relacionado con la neurociencia afectiva (término con el que se conoce la Inteligencia Emocional en el ámbito de la Ciencia).

Es por ello que el término ya conocido como "Conciencia Cósmica" nos puede servir de ayuda para entender el concepto que a continuación, y con la ayuda de varios autores voy a tratar de explicar.

La persona capaz de tener momentos de Conciencia Cósmica tiene la viva e impresionante sensación de que el Universo, tal como es, es tan bueno en su conjunto y en cada una de sus partes que no necesita ninguna explicación o justificación más allá de lo que sencillamente es. La existencia no solamente deja de ser un problema, sino que el acoplamiento recíproco de las cosas tal como son es tan autoevidente y autosuficiente, incluso lo que comúnmente se considera lo peor, que no deja de sorprendernos y resulta díficil encontrar palabras que expresen la perfección y la belleza de la experiencia. A veces, la claridad y sencillez que se desprende de ello produce la sensación de que el mundo se ha vuelto transparente y está impregnado de una inteligencia suprema. Al mismo tiempo, es común que el individuo sienta que el mundo entero se ha convertido en su propio cuerpo y que sea él lo que fuere-no sólo se ha convertido en lo mismo que todo lo demás, sino que siempre lo ha sido. No es que pierda su identidad hasta el punto de tener la sensación de ver con otros ojos, de llegar a ser omnisciente, sino que siente que su conciencia y existencia coinciden con la forma de ver temporalmente adoptada por algo inmensamente más grande que él.

El núcleo de la experiencia parece centrarse en la convicción o creencia de que el inmediato ahora, cualquiera que sea su naturaleza, es la meta y el cumplimiento de toda la vida. De esta creencia emana un éxtasis emocional, una sensación de profundo alivio y libertad, y a menudo de un casi insoportable amor por el mundo, el cual, sin embargo, es secundario. Con frecuencia, el placer de la experiencia se confunde con la experiencia y la comprensión súbita que emanan del éxtasis, de forma que al intentar retener los efectos secundarios de la experiencia el individuo no comprende que el inmediato ahora es completo, incluso si no produce éxtasis, ya que el éxtasis es una sensación necesariamente temporal dentro de la constante fluctuación de nuestros sentimientos. Pero la intuición perdura cuando es suficientemente lúcida; la facilidad permanece una vez se ha conseguido una habilidad especial.

De acuerdo con lo que dijo un sabio yogui, "el Mundo no es malo sino tu actitud hacia él". Si la creación es perfecta, si estás esencialmente iluminado, la pregunta referente a cómo experimentar la iluminación no debe plantearse de la siguiente manera:"¿Qué debo hacer para alcanzarla en el futuro?", sino "¿Qué es lo que estoy haciendo actualmente que me impide darme cuenta de que la tengo ahora mismo?". Ésta es la respuesta: el impedimento reside en todo aquello que se basa en el ego alienante y opuesto a reconocer la inteligencia que vive en todos nosotros, el amor, como Dante dice al final de la divina comedia, que es "sobre el cual gira toda creación".

Paradógicamente, la respuesta que buscamos no es otra que lo que ya somos en esencia. Nuestra condición original, nuestro verdadero sí-mismo, es Ser.
A través de los tiempos, y dependiendo de las culturas y tradiciones, ese Ser se deposita externamente en Dios, Mahoma, Buda...pero en realidad considero que es nuestra propia esencia. Nuestra propia conciencia.
Siempre he opinado que independientemente del Dios en que se crea, respetando todas las religiones y creencias existentes (porque todas son caminos emocionales acompañados de tradiciones y cultura) principalmente debemos creer en nosotros mismos, porque solo nosotros podemos hacer algo por nosotros.
Por consiguiente, la verdad de toda existencia y toda experiencia no es otra que el escueto "aquí y ahora", el presente, la esencia suprema de eso que investiga, lucha y pregunta: Ser. El viaje espiritual es el proceso que consiste en descubrir y vivir esa verdad.Equivale al ojo que se ve a sí mismo, o, mejor dicho, al Yo viéndose a Sí-Mismo.

Fuentes: Recortes de Wats,A.Huxley,Wilber,libros sobre IE,blogs con artículos...
Más sobre  la Conciencia Cósmica??? :Uno de los autores más conocidos es R. Bucke.









 

miércoles, 11 de mayo de 2011

Los 4 acuerdos

"No hay razón para sufrir. La única razón por la que sufres es porque así tú lo exiges. Si observas tu vida encontrarás muchas excusas para sufrir, pero ninguna razón válida. Lo mismo es aplicable a la felicidad. La felicidad es una elección, como también lo es el sufrimiento". (M. Ruiz).

1. Sé impecable con tus palabras.

Las palabras poseen una gran fuerza creadora, crean mundos, realidades y, sobre todo, emociones. Las palabras son mágicas: de la nada y sin materia alguna se puede transformar lo que sea.
Con las palabras podemos salvar a alguien, hacerle sentirse bien, transmitirle nuestro apoyo, nuestro amor, nuestra admiración, nuestra aceptación, pero también podemos matar su autoestima, sus esperanzas, condenarle al fracaso, aniquilarle. Incluso con nuestra propia persona: las palabras que verbalizamos o las que pensamos nos están creando cada día. Las expresiones de queja nos convierten en víctimas; las crítica, en jueces prepotentes.
Si somos conscientes del poder de nuestras palabras, de su enorme valor, las utilizaremos con cuidado, sabiendo que cada una de ellas está creando algo.

2. No te tomes nada personalmente 

Cada cual vive su propia película en la cual es protagonista. Cada cual afronta su propia odisea viviendo su vida y resolviendo sus conflictos y sus miserias personales. Cada cual quiere sobrevivir el sueño colectivo y ser feliz. Y cada cual lo hace lo mejor que puede dentro de sus circunstancias y sus limitaciones.
Las demás personas sólo somos figurantes en esa película que cada cual hace de su vida, o a lo sumo personajes secundarios.
La impaciencia o las exigencias de tu pareja, de la vecina del rellano o de la cajera del supermercado, las críticas de tu hijo o en el trabajo, nada de eso es personal. Cada cual está reaccionando a su propia película.
Comprender y asumir este acuerdo nos aporta una enorme libertad. Dice M. Ruiz: "Cuando te acostumbres a no tomarte nada personalmente, no necesitarás depositar tu confianza en lo que hagan o digan sobre ti las demás personas. Nunca eres responsable de los actos o palabras de las demás personas, sólo de las tuyas propias. Dirás "te amo" sin miedo a que te rechacen o te ridiculicen". Siempre puedes seguir a tu corazón.
Respecto a la opinión ajena, para bien o para mal, mejor no depender de ella. Ésa es otra película. NO TE TOMES LAS COSAS PERSONALMENTE.

3. No hagas suposiciones.

Tendemos a hacer suposiciones y a sacar conclusiones sobre todo. El problema es que al hacerlo creemos que lo que suponemos es cierto y montamos una realidad sobre ello. Y no siempre es positiva o está guiada por la confianza o el amor, sino más frecuentemente por el miedo y nuestra propia inseguridad.
Deduzco que alguien se ha enfadado conmigo porque no respondió a mi saludo al cruzarnos y mi mente organiza toda una realidad sobre eso. Y se rompen puentes entre la otra persona y yo, difíciles de salvar. Lo mismo con nuestra pareja, con la vecina, con la escuela. Creamos realidades en base a comentarios o elementos sueltos (cuando no en base a chismes malintencionados).
"La manera de evitar las suposiciones es preguntar. Asegúrate de que las cosas te queden claras... e incluso entonces, no supongas que lo sabes todo sobre esa situación en particular", insiste Miguel Ruiz. En última instancia y si te dejas guiar por la buena voluntad, siempre te queda la confianza... y la aceptación.
Nunca nada que pasa fuera es personal. Pero en cualquier caso, NO SAQUES CONCLUSIONES PRECIPITADAMENTE.

4. Haz siempre lo mejor que puedas.

El cuarto y último acuerdo permite que los otros tres se conviertan en hábitos profundamente arraigados: haz siempre lo máximo y lo mejor que puedas. Siendo así, pase lo que pase aceptaremos las consecuencias de buen grado. Hacerlo lo mejor posible no significa que tú y yo tengamos que hacerlo de la misma manera, ni siquiera que mi respuesta en estos momentos sea la misma que en otro que me siento cansada, o no he dormido bien, o me siento llena de amor y confianza y tremendamente generosa. Se podría decir que en cada momento de nuestra vida somos diferentes, en unas circunstancias y con unas limitaciones concretas. A veces podemos responder a lo que interpretamos como una "provocación" con una sonrisa irónica o divertida, con sentido del humor, o con una carcajada retadora, o incluso a gritos. Pero siempre podemos intentar ser impecables con la palabra, no tomárnoslo personalmente y no sacar conclusiones precipitadas... dentro de nuestras limitaciones físicas, anímicas y en general, de cada momento. Si lo intentamos, de la mejor manera que podemos, ya es suficiente.


"Verdaderamente, para triunfar en el cumplimiento de estos acuerdos necesitamos utilizar todo el poder que tenemos. De modo que, si te caes, no te juzgues. No le des a tu juez interior la satisfacción de convertirte en una víctima. Simplemente, empieza otra vez desde el principio." 


Bibl.: M. Ruiz "Los 4 acuerdos"




martes, 10 de mayo de 2011

Esto es lo hay. Sácale partido!



FISH! (S. Lundin, H.Paul & I. Christensen) es uno de esos libros que deberían estar siempre a mano. Fácil de leer y resumible en cuatro principios básicos, nos hace darnos cuenta de que aunque no siempre podemos escoger la vida que nos toca vivir o el trabajo que nos toca hacer, siempre podemos escoger la forma de hacerlo, de mejorar la atmósfera en la que nos encontramos y disfrutar del proceso.

Los 4 principios:

PLAY (Juega!) : Es necesario estar en un estado mental que nos permita disfrutar del trabajo que hacemos, que contagie a nuestro entorno con nuestra actitud, alegría y entusiasmo.
Este contagio emocional, mejora las relaciones humanas, el ambiente y los resultados.

CHOOSE YOUR ATTITUDE (Elige tu actitud!): En el post anterior os hablaba del poder de la actitud. Se trata de elegir buscar lo mejor de cada situación y centrar nuestra energía en ello. De hecho este principio es la base de las otras tres.

BE THERE (Estar presente!): Que consiste en parar, escuchar y prestar atención a lo(s) que nos rodea(n). Es lo que se llama empatía hacia los demás. Hacer lo que esté en tu mano para que los que te rodean se sientan a gusto y cómodos.

MAKE THEIR DAY ( Alegra el día a los demás!): Involucra a las personas que te rodean para darles la oportunidad de que aporten sus recursos a la situación o quehacer de una forma amena y divertida.
Alegramos el día a alguien cuando propiciamos una sonrisa, le ayudamos a resolver una situación, le hacemos un reconocimiento, le levantamos el ánimo y le expresamos amor o cariño.








lunes, 9 de mayo de 2011

Vulnerabilidad: Acepta TODO lo que sientas!


Me parece interesante parar un momento a entender la importancia que tiene la vulnerabilidad en todos los procesos emocionales.

La importancia de aprender a aceptar lo que sentimos, lo que pensamos, lo que nos sucede.
Habitualmente usamos el escudo de la auto-crítica y el auto-juicio para no dar importancia o "tachar" lo que realmente estamos sintiendo cuando estamos expuestos a un tipo de emociones que nos hacen sentir débiles.
Una forma de protegernos hacia fuera, hacia lo que puedan pensar de nosotros, mofarse...
Hemos aprendido que ser vulnerables es ser débiles pero en realidad, es todo lo contrario!
La vulnerabilidad nos permite sentir lo que es, lo que hay. Es aceptar y aceptarse.

La investigadora B.Brown, opina que lo que diferencia a las personas que se encuentran consigo mismas y con su entorno y las que no, es que las primeras tienen la valentía de ser imperfectas, reconocerlo y mostrarlo. Son en definitiva, vulnerables.
Nuestras vergüenzas nos protegen de nuestras dudas.
Esto nos lleva a no mostrarnos, a no exponernos y provoca una limitación en la capacidad de conectar con los demás. A generar una imagen poco auténtica de nosotros.
La vergüenza que nos produce el hecho de dejar ver ciertas partes de nosotros mismos nos hace sentir vulnerables, y aunque muchas veces esta sea la razón por la que evitamos las conexiones, la vulnerabilidad es requisito indispensable para generar conexiones verdaderas y sanas.

En sus investigaciones, la Dra. Brown se ha encontrado básicamente con dos tipos de personas: aquellas con un gran sentido de de dignidad y merecimiento de amor y pertenencia, y aquellas que siempre se preguntaban si eran lo suficientemente buenas para merecerlo.
Lo único que las hacía diferentes y más propensas a tener conexiones humanas, era su certeza de que lo merecían.
Personas que tenían el valor de ser imperfectas, mostras sus imperfecciones y aceptarlas, ya que creían que aquello que las hacía imperfectas también las convertía en bellas. Las conexiones que generaban eran fruto de su autenticidad.

No obstante, tampoco hay que negar que ser vulnerable no es ni fácil ni agradable en muchos casos y por eso tendemos a veces a evitar aquellas emociones que no son agradables de sentir y es precisamente cuando bloqueamos esas emociones cuando también bloqueamos las que nos hacen sentir bien como la alegría, el gozo o la gratitud.
Al no sentirnos alegres y felices, volvemos a intentar bloquear las emociones por lo que caemos en un círculo vicioso.

Por todo ello, considero importante tener en cuenta este tema y entender que aceptando todas las circunstancias internas y externas, podemos usar cualquier experiencia para construir algo nuevo y mejor.
Darnos cuenta de que sin importar lo que esté sucediendo, la luz ilumina cualquier oscuridad. Y nuestra energía interna es esa luz.
Ante la adversidad, debemos comenzar por reencontrarnos con nuestra luz interna, escucharla y dejarla crecer hasta que ilumine y guíe nuestros pasos.






domingo, 8 de mayo de 2011

El poder de las emociones


Con las emociones positivas:

-Ampliamos nuestro rango de percepción que da lugar a un pensamiento divergente y alternativo.

- Facilitamos la recuperación de contenidos de la memoria.

- Producimos actitudes de exploración y curiosidad

-Aumentamos la autoestima, la autoconfianza, auto-consciencia...

Con las emociones negativas:

- Reducimos nuestro campo de percepción: "Visión de túnel" (Sin forma de encontrar salida, solución o alternativas a las dificultades ante las que nos encontramos)

- Se anulan nuestros recursos cognitivos, nos bloqueamos y no somos capaces de avanzar o de salir de la situación que nos preocupa.

- Generamos pensamientos intrusivos y auto destructivos.

-Disminuimos nuestra autoestima con lo que perdemos seguridad y autoconfianza.

En definitiva, con las emociones positivas alcanzamos las metas , beneficios u objetivos que nos proponemos de una forma natural y espontánea.
Y con las emociones negativas se bloquean nuestras metas, nos sentimos amenazados en un terreno hostil en el que sentimos que todo el mundo va en contra de nosotros, que todo lo malo nos ocurre a nosotros.
Nos bloquean la energía que es la que nos hace movernos, la que nos hace luchar por sobrevivir, la que nos mueve a encontrar soluciones, a buscar el cambio, a sobrevivir, la que alivia las situaciones difíciles...

sábado, 7 de mayo de 2011

Choose your attitude!

¡¡ Elige tu  A C T I T U D !!

Aunque parezca mentira, nuestra actitud depende únicamente de nosotros. Somos los únicos responsables de elegir nuestra actitud frente a lo que nos ocurre.
Y eligiéndola ante cada situación, conseguimos modificar la parte subjetiva de una realidad objetiva, que no se puede cambiar.
Conseguimos en definitiva, sobreponernos a las dificultades y seguir adelante  o abandonarnos a ellas y dejarnos llevar por la espiral de la negatividad.
Podemos elegir ser víctimas y regodearnos en todo lo que nos sale mal o ser "protagonistas" y avanzar, luchar en busca del cambio, de la supervivencia.

Las actitudes son pues producto de nuestro interior y dan lugar a nuestros comportamientos.
Cada persona es responsable de elegir su actitud frente a la vida y de qué manera comportarse.
Sin embargo, esto va estar ligado siempre a nuestra personalidad.
El origen de nuestra actitud está en nuestros pensamientos. Nuestra forma de pensar determina nuestra actitud.
Si nuestros pensamientos son positivos, tendremos una actitud positiva frente a la vida y sus adversidades.
Si por el contrario nuestra mente genera pensamientos negativos, nuestra actitud frente a esa misma vida y esas mismas adversidades será negativa, pesimista, amargada...

La actitud marca la diferencia entre las personas. Es la que permite que desarrollemos nuestras capacidades al máximo. La que determina cómo vemos y cómo manejamos nuestros sentimientos.
La actitud es la única diferencia entre fracasar y tener éxito, entre sentirse feliz o infeliz ante situaciones que no podemos controlar.

Choose your attitude!


viernes, 6 de mayo de 2011

La punta del Iceberg



Muchos de los problemas que nos agobian son producto de nuestros propios comportamientos y reacciones.
Resulta tan fácil echar la culpa a los demás de lo que nos sucede...
Deberíamos aprender a analizarnos a nosotros mismos y entender cuáles son los mensajes que transmitimos, los que recibimos y cómo los interpretamos.
Al no conocernos, muchas veces nos dejamos llevar inevitablemente por los comportamientos que percibimos de los demás sin pararnos a analizarlos, ni ponernos en el lugar del otro.
En esta sociedad en la que vivimos, en la que todo va deprisa, en la que no queda tiempo para la paciencia y la reflexión, navegamos deprisa por océanos llenos de puntas de Iceberg, nos chocamos contra ellas y obviamos a menudo lo que hay debajo, la parte más importante.
Esa parte sumergida es la que tiene todas las claves. Pero aún somos analfabetos en este aspecto.
El primer paso es admitir esa parte, ser conscientes de ella.
La actitud, la emoción, la energía, la motivación...son la base oculta que nos da vida en la superficie.
Os propongo un bello viaje a las profundidades... es normal que al principio sintamos miedo a lo desconocido, la oscuridad no nos deje ver lo que hay, pero en cuanto recobreis la respiración pausada y os acostumbreis al nuevo medio, descubrireis la luz, inmensidad, grandeza y belleza de nuestra mente.
Buen viaje!

jueves, 5 de mayo de 2011

Alfabeto emocional

La energía de las emociones, los estados emocionales y los sentimientos



Todas las emociones (alrededor de 550) están contenidas dentro de esta tabla y se agrupan según el nivel de energía y según el impacto que producen en los seres humanos.
Las emociones son rápidas y afectan a nuestro cuerpo, a nuestra respiración. Son inevitables y todo ser humano está predestinado a sentirlas en algún momento u otro desde su nacimiento.
Lo que ya no es común a todos, es la conducta que adoptamos ante cada emoción. Nuestras conductas son fruto del aprendizaje adquirido en nuestra infancia, a través de la experiencia.... Y se puede trabajar sobre ellas para cambiarlas.
Y eso nos sitúa ante los estados emocionales.
Los comportamientos adquiridos ante un tipo de emociones, prolongados en el tiempo, forman el carácter de una persona en un periodo determinado de su vida. Y esto también se puede cambiar, pero requiere de mucho ejercicio interno, autoconocimiento, autodisciplina, auto estima, auto motivación, autoconciencia, control de impulsos, etc...
Esta tabla también nos puede guiar en las fases a seguir para entender, manejar y gestionar nuestras emociones de una forma sana para llegar felices a la meta :)