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sábado, 11 de junio de 2011

Somos cartógrafos de nuestras propias rutas mentales

¿Alguna vez te has puesto a pensar cómo está conformada nuestra mente? ¿Cómo es que surgen nuestros pensamientos y cómo algunos pensamientos persisten? ¿Qué podemos hacer con ellos para cambiarlos o mejorarlos? El hombre ha tenido logros increíbles y descubrimientos fascinantes como puede ser el conocimiento del espacio y los viajes a la Luna y a diversos planetas, sin embargo, sigue en pañales en cuanto al conocimiento de sí mismo. Todavía no se conoce lo suficiente. Todavía hay muchas incógnitas al respecto sobre su propio pensar y cómo estos pensamientos influyen en nosotros.
Lo que sí sabemos es que los pensamientos viajan por las neuronas y con el lenguaje les vamos dando un significado. Es por eso que podemos repetir el mismo pensamiento las veces que deseemos a través del lenguaje que a su vez tiene un impacto emocional en nosotros. Si el pensamiento es de enfado, las palabras tendrán un efecto bioquímico (adrenalina) en el cuerpo. Si es un pensamiento de tranquilidad, también podremos sentir su efecto relajante en nuestra parte física. Si es un pensamiento de tristeza seguramente sentiremos una pérdida de energía. Los pensamientos son rutas mentales que hemos construido a lo largo de nuestra vida. Algunas las adquirimos por parte de nuestros padres, otras por alguna(o) maestra(o), algunas rutas son útiles y otras no tanto. Independientemente de que sean buenas o malas, las usamos una y otra vez hasta el punto que no nos damos cuenta que algunas de estas rutas nos causan daño, nos alteran y nos limitan. Estamos donde estamos y somos lo que somos por las rutas que hemos construido, que hemos aceptado y que hemos mantenido para nosotros mismos.
                                      
Crear nuevas rutas mentales es una posibilidad que todos tenemos para potenciar nuestras capacidades y habilidades positivas. El primer paso es darse cuenta de cuáles son las rutas que no sirven. Verificar cuáles son las rutas que me hacen daño y que, con ellas, hago daño a otros. La opción de sentirme bien en el ámbito laboral, con la familia y conmigo mismo se puede lograr por medio de construir nuevas rutas mentales y desechar las viejas que no han sido eficientes para lograr la felicidad, el éxito, la salud, etc.....Y esto es seguramente, el estilo de vida que todos buscamos y anhelamos.
Para lograr cambios en nuestro mundo externo, es necesario, primero, hacer cambios internos. Aprender a conocernos es básico para darnos cuenta de qué manera hemos filtrado nuestras experiencias, aprendizajes, hábitos y creencias que nos conforman. Y por otro lado darnos cuenta que cada persona está conformada con diferentes experiencias, aprendizajes, hábitos y creencias que finalmente son parte de nuestras rutas mentales.
A través de técnicas sencillas podemos construir nuevas rutas, podemos pensar diferente. Al construir nuevos caminos, le damos la opción a la mente de escoger entre dos caminos. Dejamos de estar obligados a viajar por el mismo camino que no funciona. Podemos elegir. Y el poder de elección es lo que nos hace únicos dentro de la creación
La PNL (de la que hablaba en el post anterior) nos abre un horizonte de pensamiento diferente posibilitando un dominio más favorable de nosotros mismos. Se trata de que nosotros estemos en control de nuestros pensamientos y no que nuestros pensamientos (rutas estancadas) nos dirijan sin dirección, ni control. Al dirigir nuestros pensamientos conscientemente y en forma positiva, podemos comenzar a ver resultados sorprendentes. Si repetimos en forma consistente estos patrones de pensamiento nos convertiremos en personas de excelencia.
Un hombre excelente sabe reír, y reír con abundancia, es responsable, es libre, le da sentido a su vida, aprende de sus errores y si se cae, se levanta. Los recursos que se necesitan para llegar a la excelencia están dentro de uno, lo único que falta es darse cuenta de que allí están y saber cómo liberarlos para que actúen a favor de uno. Así como el piloto va corrigiendo continuamente su ruta durante el vuelo, así debemos hacer con nuestras rutas mentales, continuamente corregir su ruta para así llegar al objetivo deseado. Usar estas rutas tantas y tantas veces, hasta que lleguen a ser automáticas.

Fuente: Estrategias PNL

sábado, 4 de junio de 2011

PNL: El efecto y la reacción bioquímica de nuestras palabras

Cuando uno empieza a interesarse en materias de procesos emocionales, estructuras de cambio, etc... entra en una espiral asombrosa de estudios, investigaciones, conceptos que no hacen más que avalar la importancia del papel de nuestra mente en nuestros actos desde que nacemos hasta que morimos.


Por ello me voy a centrar hoy en el concepto de Programación Neurolingüística, que, a pesar del nombre, es algo tan sencillo Y complejo como el estudio de nuestros patrones mentales. Nos permite conocer los procesos mentales que usamos para codificar información, y por lo tanto nuestra forma de pensar y de actuar.

La Programación Neurolingüística (a partir de ahora PNL) estudia el cómo la comunicación verbal y no verbal afecta a nuestro sistema nervioso, y por lo tanto, nos ayuda a aprender a dirigir nuestra mente mediante una comunicación interna con el buen manejo del lenguaje.
La PNL estudia cómo las personas estructuran sus experiencias individuales de la vida, y nos proporciona opciones para mejorar nuestra calidad de vida emocional, familiar, así como de salud. Nos enseña también que la clave del inconsciente la tenemos nosotros y cómo beneficiarnos de esto.
Esto significa que nuestros pensamientos están conformados de palabras, de lenguaje (lingüística) y este lenguaje califica lo que nos rodea con palabras y éstas viajan por las neuronas para crear un programa. Cuando repetimos ciertas palabras con frecuencia se va convirtiendo este mensaje en un programa. Estos programas ya instalados producen emociones que dirigen nuestras conductas y nuestras reacciones.
Esto quiere decir que a lo largo de toda nuestra vida hemos instalando cientos de programas desde antes de nacer. Al principio de nuestra vida, los programas fueron instalados por nuestros padres, abuelos, familiares; más adelante por nuestros maestros, amigos y por los medios de comunicación. Estos programas los aceptamos sin darnos cuenta si nos favorecen o nos dañan. Simplemente allí están. También tenemos programas que nosotros mismos hemos instalado y de igual manera, algunos son buenos y otros no tanto.

La gestión de la PNL ayuda a las personas a tener una percepción más clara de sus propios programas y también de los programas de los demás. Una persona recuerda que de niño le daban para merendar pan con chorizo y batido de chocolate de manera que se convirtió en un hábito y luego en un programa; en cambio a otra persona de niño le daban de merendar un bocadillo de jamón y queso con un vaso con leche de manera que también se convirtió en un hábito y luego en un programa. En este ejemplo vemos que cada uno tiene un programa diferente y que no compiten entre sí. Estos programas con el tiempo se han ido modificando o cancelando si vemos que ya no son funcionales en nuestra vida. La Programación Neurolingüística te ayuda a ser más consciente de cuáles son los programas que tú tienes en tu haber. También te ayuda a liberarte de los que ya no te son útiles para lograr un cambio.
La PNL nos hace más conscientes del lenguaje que utilizamos pues éste afecta la bioquímica de nuestro cuerpo. No es lo mismo decirnos: “esto es imposible” (lenguaje frustrante) a decir: “esto no es posible en este momento”, (que nos da una oportunidad o un camino hacia la alternativa). O por ejemplo la diferencia entre decir "eres tonto" (juicio irreal) a "estás tonto (en este momento o ante esta situación) 

Cuando alguien más nos dice cualquier cosa buena o mala, tenemos una reacción bioquímica que nos afecta. De manera que las palabras que viajan por las neuronas además de crear un programa, causan una reacción química en nosotros y en quienes reciben esas palabras.
Por lo tanto la PNL  propone una oportunidad de autoconocimiento y optimización de nuestras capacidades, para mejorar las relaciones con nuestro entorno, tener un mejor control de nuestras emociones, cambiar conductas, dejar de enjuiciar de forma consciente e inconsciente, tener un pensamiento y actitud más positivos para nuestro propio beneficio, cuidar nuestra salud, lograr un diálogo interno más asertivo para que nos afecte positivamente, mantenernos en equilibrio más tiempo y muchos otros beneficios.
Lo más importante de la  Programación Neurolingüística es que nos da pie a crear nuevas rutas mentales. Al hacer esto sale uno del estancamiento y de estar en lo mismo que no funciona. Es importante cambiar de estrategia para obtener resultados diferentes. Al poner en práctica las técnicas de PNL realizamos cambios internos perdurables. Y al conocer cómo funciona nuestra mente, podemos empezar a dirigirla y no que ella nos dirija con los programas negativos que le hemos instalado. El objetivo es aprender a tener un mejor dominio de uno mismo, de nuestras emociones y de nuestras respuestas. La Programación Neurolingüística nos permite practicar el arte de elegir y de dirigir.
Nos ayuda a cambiar conductas que nos molestan o nos bloquean con estrategias y técnicas efectivas y a corto plazo. Es cuestión de práctica, voluntad y persistencia y nos ayuda a tener una percepción más clara de sí mismos y de los demás.